¡Bienvenidos!

Si alguien, pinchando en la web o porque ha sido invitado a ello, llegara aquí a este blog con lo primero que se topa es con este rótulo que sirve de título al mismo: CUBAOP.

Si no lo entiende serían legítimas las preguntas que se sucederían una tras otra y que pudieran ser como estas: ¿CUBAOP? ¿Qué eso? ¿Algo nuevo? ¿Qué me quieren decir con estas letras los que escriben aquí? CUBAOP es el espacio en que queremos compartir lo que significa para nosotros la OP, Orden de Predicadores, en CUBA.

Desde Cuba porque una Orden que está en muchas partes del mundo se manifiesta de manera concreta en los límites de un país, estado o región concreto del mundo. Y es desde Cuba que como dominicos nos integramos en la gran familia dominicana a lo largo y ancho del mundo.

En esta aventura no vamos solos. En la gran familia hay jóvenes y adultos, mujeres y varones, laicos y religiosos. Esta gran familia cuenta en Cuba con la presencia de frailes, monjas, religiosas de varias congregaciones y con seglares. Todos nos sentimos continuadores de Domingo de Guzmán en el gran reto que es comunicar a todos y todas el Evangelio de Jesús de Nazaret haciendo uso de un lenguaje actualizado y desde nuestra experiencia de vida como cubanos y cubanas.

Esto es lo que quiere ser CUBAOP. Contamos contigo, que lees y comentas, que te cuestionas e interrogas a otros para hallar a Dios, para seguir adelante en esta aventura que comenzamos a construir.
Fr. Andrés, O.P.

Porque somos en Blanco y negro.

Encuentro con el pasado

Un día O.P.

viernes, 29 de agosto de 2008

"Felices en la espera"

El Centro de Teología Santo Domingo de Guzmán, en la República Dominicana, inauguró el curso académico 2008-2009 el día 29 de agosto. El acto comenzó con la celebración de la Eucaristía, presidida en esta ocasión por Fr. José Manuel Rodríguez, OP, subdirector del Centro. En su homilía, fr. José Manuel glosó lo que podrían ser los objetivos y propósitos para este curso: la pasión y la búsqueda de la verdad en un mundo que cuestiona la posibilidad de llegar a conocerla, mostrar que nos fiamos de la palabra de Dios que se nos dio a conocer y que nos ayudará en nuestro caminar, fomentar la capacidad de ser humildes en esta búsqueda de la vida para poder dialogar y aprender de la realidad.

A continuación fr. José Hernando, OP, secretario y profesor del Centro, dictó la "lectio prima" de este año escolar: "spe salvi: felices en la espera". En su disertación, fr. Jose Hernando presentó las líneas generales de la encíclica, dando algunas claves de lectura y sugiriendo elementos a tener en cuenta.

La esperanza no es una manera de ver las cosas o una actitud, lo que llamamos habitualmente “optimismo” y que conlleva una determinada carga de ingenuidad y ceguera. La esperanza cristiana no es así: es el fruto de la Promesa realizada por la muerte y la resurrección del Cristo.
Los cristianos deben aprender de nuevo que lo que tienen que ofrecer al mundo es Dios, pero no cualquier dios sino el Dios que ha venido a buscarnos y que nos ha revelado en Cristo su amor.

Un sencillo brindis concluyó la actividad a la que asistió una nutrida representación de alumnos y alumnas y algunos profesores.

En este Centro han estudiado algunos de nuestros estudiantes, en estos momentos cursa sus estudios en él Fr. Andrés, colaborador de este blog.

(Vea la noticia en su sitio original: http://www.dominicos.org/mostrarNoticia.asp?Id=415

“Por eso yo soy cubano…”

Por eso yo soy cubano, y me muero siendo cubano… así dice el estribillo de un son cubano que habla de la manera de ser y de relacionarse de los cubanos, y es lo que quiero compartirles: LA MANERA DE RELACIONARSE DEL CUBANO.

Pasearse por las calles de Cuba da la sensación de estar recorriendo un enorme barrio, donde las personas hacen una vida interactiva y de continua comunicación. La dimensión relacional incide de variadas maneras.

El cubano, la cubana es hospitalario por naturaleza, le gusta acoger, compartir, disfrutar de la compañía del otro, es buen conversador, aunque sea con desconocidos, propicia siempre el encuentro y el diálogo, por eso si uno conoce a un cubano y viaja a su lado en silencio, no se asuste que le pregunte la hora en varias ocasiones, o que exclame un ¡qué calor está haciendo! o pregunte aunque no halla ni el más asomo de nubes ¿lloverá hoy? o un ¿vio la novela o la película de anoche? Hará lo posible por entrar en relación, en diálogo.

Otra dimensión de la relación es mediante el argot popular dentro del idioma que proviene en muchas ocasiones de la misma mezcla que es el ser cubano: grupos marginados como los negros esclavos en tiempos de la colonia, defendieron sus vocablos y sonidos celosamente, los que llegarían a formar parte del habla cotidiana. El legado indígena, aunque en otros aspectos no es tan evidente, en el habla sí está bastante presente. Pero los vocablos y frases provenientes de estos grupos fueron sometidos al castellano traído de la península ibérica. De Europa llegaron también voces de grupos populares, como las germanías o los gitanos, junto con sonidos y signos de otros idiomas como el inglés, el francés o el italiano. Estas fuentes, unidas con otros elementos, han conformando un lenguaje popular en Cuba.

La relación también abarca otras dimensiones: cultivo de la amistad, quien es amigo de verdad de un cubano lo es para siempre, se comunica y relaciona con la música, el canto, el baile, el cine, el teatro, la moda, la pintura, la fotografía, la escultura, la religiosidad, estás formas se han desarrollado sobre todo en los últimos 40 años por la situación especial que se ha vivido, también se comunica con la mirada, con gestos, con el tacto, al cubano le gusta acariciar, dar besos, abrazar. Forma parte del hombre piropear a las mujeres que pasan por su lado. En su comunicación también expresa su sensibilidad ante lo que vive, es capaz de llorar por ver una puesta del sol, (es un romántico) o llorar a lágrima viva ante el más dramático suceso, o tomarse las cosas en serio como la solidaridad y en eso es capaz de empeñar la vida.

El sentido del humor, no falta en la manera de relacionarse, los chistes, ocurrencias, exageraciones, forma parte de esa tradición cubana para poder asumir las dificultades y la dura realidad por la que pueda atravesar.

En la manera de relacionarse está el sentirse vecino y cercano, “quien es tu mejor hermano, el vecino más cercano”, o “contigo pan y cebolla”, se suele decir, la relación vecinal pasa por compartir la vida, desde el plato del día, el postre del día, se escucha decir guarda el de la vecina…se comparten la fiesta de cumpleaños, el esperar año nuevo, se comparte la alegría de un nacimiento con el famoso aliñao (bebida con compuestas con diversas frutas y aguardiente la que la nueva mamá agasaja a los que van a ver al bebé y a llevarle su regalito) y se acompaña en el dolor, enfermedad y muerte.

La vida de un gran barrio es toda Cuba, hay una frase que recibe a los que visitan la ciudad oriental de Santiago de Cuba “HOSPITALARIA HOY, HEROICA SIEMPRE”… frase que pega bien a la gran isla considerada en poesía como un gran lagarto verde.

Fr. José Alberto Hidalgo Alarcón

domingo, 24 de agosto de 2008

Santo Domingo. El Fundador.

Nació en Caleruega (Burgos) en 1170, en el seno de una familia profundamente creyente y muy encumbrada. Sus padres, don Félix de Guzmán y doña Juana de Aza, parientes de reyes castellanos y de León, Aragón, Navarra y Portugal, descendían de los condes-fundadores de Castilla. Tuvo dos hermanos, Antonio y Manés.

De los siete a los catorce años (1177-1184), bajo la preceptoría de su tío el Arcipreste don Gonzalo de Aza, recibió esmerada formación moral y cultural. En este tiempo, transcurrido en su mayor parte en Gumiel de Izán (Burgos), despertó su vocación hacia el estado eclesiástico.

De los catorce a los veintiocho (1184-1198), vivió en Palencia: seis cursos estudiando Artes (Humanidades superiores y Filosofía); cuatro, Teología; y otros cuatro como profesor del Estudio General de Palencia.

Al terminar la carrera de Artes en 1190, recibida la tonsura, se hizo Canónigo Regular en la Catedral de Osma. Fue en el año 1191, ya en Palencia, cuando en un rasgo de caridad heroica vende sus libros, para aliviar a los pobres del hambre que asolaba España.

Al concluir la Teología en 1194, se ordenó sacerdote y es nombrado Regente de la Cátedra de Sagrada Escritura en el Estudio de Palencia.

Al finalizar sus cuatro cursos de docencia y Magisterio universitario, con veintiocho años de edad, se recogió en su Cabildo, en el que enseguida, por sus relevantes cualidades intelectuales y morales, el Obispo le encomienda la presidencia de la comunidad de canónigos y del gobierno de la diócesis en calidad de Vicario General de la misma.

En 1205, por encargo del Rey Alfonso VIII de Castilla, acompaña al Obispo de Osma, Diego, como embajador extraordinario para concertar en la corte danesa las bodas del príncipe Fernando. Con este motivo, tuvo que hacer nuevos viajes, siempre acompañando al obispo Diego a Dinamarca y a Roma, decidiéndose durante ellos su destino y clarificándose definitivamente su ya antigua vocación misionera. En sus idas y venidas a través de Francia, conoció los estragos que en las almas producía la herejía albigense. De acuerdo con el Papa Inocencio III, en 1206, al terminar las embajadas, se estableció en el Langüedoc como predicador de la verdad entre los cátaros. Rehúsa a los obispados de Conserans, Béziers y Comminges, para los que había sido elegido canónicamente

Para remediar los males que la ignorancia religiosa producía en la sociedad, en 1215 establece en Tolosa la primera casa de su Orden de Predicadores, cedida a Domingo por Pedro Sella, quien con Tomás de Tolosa se asocia a su obra.

Bolonia - Verdadero rostro de Sto. DomingoEn septiembre del mismo año, llega de nuevo a Roma en segundo viaje, acompañando del Obispo de Tolosa, Fulco, para asistir al Concilio de Letrán y solicitar del Papa la aprobación de su Orden, como organización religiosa de Canónigos regulares. De regreso de Roma elige con sus compañeros la Regla de San Agustín para su Orden y en septiembre de 1216, vuelve en tercer viaje a Roma, llevando consigo la Regla de San Agustín y un primer proyecto de Constituciones para su Orden. El 22 de Diciembre de 1216 recibe del Papa Honorio III la Bula “Religiosam Vitam” por la que confirma la Orden de Frailes Predicadores.

Al año siguiente retorna a Francia y en el mes de Agosto dispersa a sus frailes, enviando cuatro a España y tres a París, decidiendo marchar él a Roma. Allí se manifiesta su poder taumatúrgico con numerosos milagros y se acrecienta de modo extraordinario el número de sus frailes. Meses después enviará los primeros Frailes a Bolonia.

Habrá que esperar hasta finales de 1218 para ver de nuevo a Domingo en España donde visitará Segovia, Madrid y Guadalajara.

Por mandato del Papa Honorio III, en un quinto viaje a Roma, reúne en el convento de San Sixto a las monjas dispersas por los distintos monasterios de Roma, para obtener para los Frailes el convento y la Iglesia de Santa Sabina.

En la Fiesta de Pentecostés de 1220 asiste al primer Capítulo General de la Orden, celebrado en Bolonia. En él se redactan la segunda parte de las Constituciones. Un año después, en el siguiente Capítulo celebrado también en Bolonia, acordará la creación de ocho Provincias.

Con su Orden perfectamente estructurada y más de sesenta comunidades en funcionamiento, agotado físicamente, tras breve enfermedad, murió el 6 de agosto de 1221, a los cincuenta y un años de edad, en el convento de Bolonia, donde sus restos permanecen sepultados. En 1234, su gran amigo y admirador, el Papa Gregorio IX, lo canonizó.

¿Quiénes somos los Dominicos?

Los dominicos predican en las iglesias y en las calles, en las universidades y en los medios de comunicación, tanto a los fieles como a los disidentes; abrimos con ímpetu la Escritura a auditorios diferentes y perseguimos trabajos de justicia y paz; damos retiros a las monjas, visitamos a los enfermos, confortamos, escuchamos, confesamos, perdonamos, y por último deseamos ir, tan lejos como sea necesario, a predicar la Palabra de Dios a aquellos que todavía no la conocen o necesitan oírla.

Los dominicos fueron fundados como parte del movimiento mendicante: no monjes atados a un monasterio, sino llamados a salir al mundo para llevar el Evangelio, conservando las fuentes de la oración monástica. En la espiritualidad dominicana, el rezo común y la actividad apostólica se alimentan mutuamente. Como los apóstoles que fueron enviados para predicar, pero eran también exhortados por Jesús a rezar constantemente, nuestra predicación es un rezo, un encuentro con Dios en la gente, con quienes y a quienes predicamos, y nuestro tiempo, pasado en el silencio ante Dios, nos orienta con mayor seguridad, en nuestra misión apostólica.

Dentro de la familia dominicana, los frailes están unidos a una orden religiosa internacional dentro de la Iglesia Católica. Ni monjes en un monasterio, ni sacerdotes diocesanos que viven en parroquias, los frailes dominicanos son " religiosos apostólicos " comprometidos al ministerio de la predicación dondequiera que sea más necesario, con una marcada preferencia por las fronteras de la Iglesia. Los frailes persiguen este ministerio en común, ligados por los votos de pobreza, castidad y obediencia.

La Orden provee a los frailes de un lugar apropiado para vivir, en orden a lograr una íntegra evangelización, preparada en el silencio y en el estudio sostenido por el rezo. Esta aventura espiritual y misionera se ha desarrollado durante casi ochocientos años y sigue siendo una parte vibrante de la vida de la Iglesia; colaborando con Ella, a proclamar el Evangelio de Jesucristo a toda la tierra, y quizás un día, a los confines del universo.

Hablando de Formación.

En estos momentos los Dominicos en Cuba tenemos tres frailes en formación, uno en formación institucional y dos en formación pos-institucional. El proceso de formación de nuestros frailes consta de tres periodos bien diferenciados: el primero es el prenoviciado, en este periodo los jóvenes comienzan a dar sus primeros pasos en el crecimiento humano y dominicano dentro de la Orden, dejando configurar su vida al estilo de las nuevas exigencias que se le presentan como nuevos retos para el crecimiento tanto institucional como personal; en estos momentos este proceso se realiza en la casa de Linea, en la Ciudad de la Habana.



El segundo momento es el noviciado, donde los jóvenes que han decidido continuar adelante el proyecto de ser frailes, pasan ya a vivir de un modo directo su integración en la Orden, visten el hábito y comienzan su formación religiosa propia, allí conocerán la espiritualidad de la Orden, sus Constituciones, su modo profundo de ser. Este proceso termina con la emisión de los primeros votos como religiosos. La última experiencia de noviciado la realizamos hace dos años en el Convento de Santo Tomás de Sevilla.


Seguido del noviciado y después de la primera profesión comienza el estudiantado, momento en el que junto con el aprendizaje y afianzamiento en los pilares de la Orden, el fraile inicia o continua con sus estudios académicos de filosofía y teología. En estos momentos ese periodo lo realizamos en la República Dominicana, donde tenemos a un estudiante de nuestra vicaría: Fr. Andrés. Este periodo debe acabar con la profesión solemne, donde el fraile se compromete con la Orden de por vida, al mismo tiempo que pasa a ser miembro pleno de la misma.

Por último vendrán los estudios de especializaciones y licencias, en estos momentos dos de nuestros frailes se encuentran en Salamanca: Fr. Adreano y Fr. Léster. En este periodo se pretende culminar con la formación acádemica y con la obtención de una titulación que permita poder en el trabajo posterior, dar respuestas a los interrogantes de nuestro mundo, siendo fieles al carisma de la verdad.

O Lumen

¿Por qué?